Concepto de Orden
Orden 1: Ejército desfilando. Orden de geometría euclídea. Orden formal
Orden 2: Banda de estorninos, peces... Orden relacional. Orden fenomenológico
Jorge Wagensberg fue profesor y divulgador de física además de director del Museo de la Ciencia de Barcelona.
Su libro, “La Rebelión de las formas” comienza así:
“La realidad se compone de dos cosas: objetos y fenómenos”. Los objetos ocupan el espacio, los fenómenos ocupan el tiempo.
Los objetos son distribuciones espaciales de materia, energía e información.
Los fenómenos son cambios temporales de los objetos.”

El Orden formal, el de los objetos, es predecible.
El Orden fenomenológico, es probabilístico, incorpora la incertidumbre.
La Entropía, es un concepto físico que se define como: “Medida del desorden de un sistema. Una masa de una sustancia con sus moléculas regularmente ordenadas, formando un cristal, tiene entropía mucho menor que la misma sustancia en forma de gas con sus moléculas libres y en pleno desorden.”
Pero desde mi punto de vista la Entropía no es desordenada o caótica. Es un tipo de Orden diferente, con más incertidumbre y menos predictibilidad, pero no desordenado ni caótico.
La arquitectura a menudo trabaja desde conceptos de Orden Formal, anti entrópicos.
A nivel formal.
A nivel material.
Se pretende plantear un Orden Formal y mantenerlo en el tiempo.
Como es anti entrópico, permanentemente hay una lucha contra el tiempo.
Frente a esta visión de Orden Formal, artificial, a menudo euclídeo anti entrópico en resumen, hay otra visión de Orden que recoge lo fenomenológico, lo relacional. En resumen hay una visión de orden que está del lado de la entropía.

Pues bien, tomamos consciencia de que pueden plantearse el Orden en dos ramas diferenciadas, la rama de los objetos y la rama de los fenómenos.
A partir de ahí, a la hora de generar arquitectura, puede haber argumentos y planteamientos que se posicionen en una u otra rama.
Aquí me gustaría introducir la idea de Archivilización.

La arquitectura, no es una disciplina autónoma, independiente. Recoge su sentido del lugar y el momento en el que se crea.
Cuanto más radicalmente actual y más radicalmente local, más clásica deviene.
Todo la clásico, nació vanguardia.

Pues bien, analicemos la civilización actual, digital, frente a la civilización que nos precedía, la maquinista.

Frente al siglo XX, de objetos, el siglo XXI, de fenómenos.
Por tanto, en el siglo XXI puede tener más sentido un Orden Fenomenológico, dinámico, que recoge energía más que formas.

Lo mismo con un paisaje, con un proyecto. Es el proyecto el que debe adaptarse al entorno. Se trata de estar del lado de la Entropía, de los procesos naturales.
Idea de dispositivo, de plataforma para la interacción.
La solución no es predeterminada, recoge más que impone.
Recoge energía más que impone Orden.
Camino vs Ruta.
Surfear
El escritor Andrés Trapiello habla de estilo vs tono.
Desarrollamos lo de Quevedo y Cervantes.
Llegamos a Gaudí,
Esta arquitectura trabaja desde el tono, no desde la materia.
Dice el escritor Ray Loriga. “unos es lo que intenta ser. No lo que consigue.”
Las arquitecturas que trabajan desde lo fenomenológico, las arquitecturas fenomenales, determinan una dirección, no un camino concreto. Son más un querer ser que una solución específica.
Como en el verso Ítaca de Cavafís, esta arquitectura es el viaje, no el destino.
Desde esta visión, nunca nos decepcionará Ítaca, aunque pequeña y pobre, pues fue la que nos permitió hacer el viaje.
Frente a arquitecturas acabadas, arquitecturas que recogen energía, que incorporan el tiempo.

“Sin acabar, una obra permanece viva, peligrosa.
Una obra acabada es una obra muerta, asesinada.”
Pablo Picasso.

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